domingo, 24 de julio de 2016

Las personas perversas

El neurótico "reprime", acata órdenes. El psicótico "forcluye", las desconoce. Y el perverso está en el medio. Ni lo uno, ni lo otro.

Conoce los hechos, argumentos, normas y valores: la objetividad, razonamiento y autoridad. Lo sabe todo, pero le molesta acatar y "hace como si no". Muy patológicamente (no "piola").

Las personas perversas "re-niegan" (negar sobre negado) de evidencias y valores claros. De toda posible claridad. Odian la educación y el esclarecimiento. Con gran ahínco.

Todos conocemos gente perversa, con maniáticos "peros" para lo bueno y para lo malo todas las licencias. Para lo bueno, relativizaciones y enrevesamientos que son pura oscuridad:
"Videografiados los hechos pero...",
"Clarísimos argumentos pero...",
"El otro actuó pésimo pero...",
"Violencia pero la mostrás",
"Valores pero a revisar"...

No intentes educar a un perverso;
intenta educar a su entorno, como siempre.

domingo, 1 de mayo de 2016

Los vecinos

Son personas exactamente como nosotros: con sus miedos, inseguridades; con su deseo de pertenecer, y también de resguardar su intimidad. Y, como nosotros, pendientes de lo que hacen los otros vecinos.

Dios nos los puso allí, para poderlos ayudar, entender; para convivir y formar una pequeña comunidad. Para tolerarse...

El amor no es amar a los suyos solamente. El amor es mucho más. Mucho más grande. Y los vecinos son un ejemplo de ello.

Justo ahí; justo en el medio de los propios y los extraños, están como un "catalizador" de nuestras relaciones.

Como una prueba, una muestra, de cómo hay que vivir. De cómo nuestro amor tiene que ser. No excluyente.

El Verdadero Amor
es No Excluyente.

sábado, 16 de abril de 2016

Parejas de hermanos, padres, hijos, etcétera

A menudo ingresan en la familia y no del mejor modo, parejas de hermanos, padres, hijos, etcétera. Y uno no sabe qué hacer...

Se persigna, lo pone todo en manos de Dios, y dice: "Ojalá sean felices". Pero la verdad es que no siempre suele ser así: la mayoría de las veces las personas no cambian, sino que empeoran.

La esposa del padre hace fuerza para que no vayas a cenar; la esposa del hermano para cobrar menos la cochera... Pasan los años, y las oraciones parecen no alcanzar. Rosarios y rosarios enteros y la gente no cambia: empeora.

Hay sin embargo un revés en toda esta historia. ¿Se han puesto a pensar cuán difícil es para alguien ingresar en una familia? ¿Cuán -non santo- es de por sí? Reemplazar a hermanos, a esposas... ganarse un lugar que no estaba pensado para ellos desde un principio.

Y esa es la cuestión. Ponerse en el lugar también de esa "gente invasiva" que muchas veces nos exaspera. Lo disimulemos o no: nos exaspera, digámoslo bien. Pongámonos también en el lugar de ella; de sus falencias, de los modos que halló para poderse integrar. ¿Éticos?, quizás no. Pongámosle ética nosotros.

Pongámosle "garra" al amor.
Actuemos bien siempre... y amorosamente
con quién parezca obrar al contrario con nosotros.

martes, 5 de abril de 2016

El que revisa la basura

"La cuna" recibida hace al árbol, es decir nuestros primeros nutrientes bio-psico-sociales. Nos nutren el alma realmente. Se crea un círculo de retroalimentación positiva/negativa imposible de cambiar.

¿Dije "imposible"?... quizás exageré. Pero los estudios demuestran que en un 95% la cuna recibida es raíz, tronco y árbol. Que esos círculos de retroalimentación son prácticamente inexorables.

Quien revisa la basura, bien pudiste serlo tú. Por una mera suerte no lo eres. Cuando arrojes residuos, pon cinta adhesiva sobre vidrios y peligros en general. No seas ingrato; se agradecido.

Recuerda que no somos diferentes...
en suertes nomás.

domingo, 27 de marzo de 2016

La "de servicio"

Es decir la mucama, cuidadora; quién cuida de la limpieza y de las personas. Limpieza de casas, de personas e incluso de nuestros abuelos más queridos. La "de servicio"...

...de quién decimos: lo hace por dinero, ¿cómo sino?. Respuesta: no sé, pero ella lo hace, tú no. Ni por dinero, ni familiaridad. Ella sí lo está realizando.

Cuidando tu casa, tu familia, tus hijos, tus abuelos y tus pertenencias. La "de servicio", la doméstica, la mucama o "la sierva" cuida todo.

Mientras tú te excusas en que lo hace por dinero, ella lo efectúa. No cuidas a tus abuelos. Descuidas lo fundamental continuamente.

Quién sabe que la vida es el servicio,
puede domestic-arse a sí mismo y al mundo.